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Audax ganó a San Felipe con un pensamiento: Los puntos, los puntos, los puntos
📅 20 de April de 1976 Unión San Felipe

Audax ganó a San Felipe con un pensamiento: Los puntos, los puntos, los puntos

Los puntos. Nada más que los puntos. La única preocupación de Audax Italiano y Unión San Felipe. Y queda perfectamente clara desde el primer minuto, pues se inicia el juego y a los veinte segundos ya no hay dos equipos en la cancha, sino diez parejas. El elemento fundamental en cada uno de los jugadores deja de ser la pelota, para transformarse en el rival que la marca le ha designado.

Entonces sucede que los arqueros no encuentran a quién entregarle un saque y optan por lanzar el balón lo más lejos y alto posible. Cae en cualquier sector del campo, en donde hay una o dos parejas, es refregado, discutido, maltratado, y va donde otra pareja, donde pasará lo mismo. Así se van los primeros quince minutos, con ausencia total de fútbol, entendido como juego técnico, aunque desordenado, algunas caídas por la lluvia y tarjetas amarillas para Hernán González, de San Felipe, y Remigio Avendaño, de Audax, por infracciones fuertes.

"Es el resultado lo que importa". Esa "filosofía de vida futbolística" es la que está arraigada en las mentes de los jugadores. ¿Dónde está el hombre que me toca obstruir?... Tengo que buscarlo y pegarme a él... ¡Cuidado, que no se vayan los laterales! ...Los volantes ¡no pierdan las posiciones! ¡Usted es delantero? Pues marque a los defensas rivales, hostigue, luche, corra, marque... Y qué lástima que los arqueros deban quedarse en sus respectivas áreas. Si no lográbamos la "perfección" del sistema; once parejas en la cancha.

El primer tiempo se va. Con un par de oportunidades para cada equipo, producto de lanzamientos de media distancia. En San Felipe, el arquero Ernesto Díaz dejó su lugar a Mario Flores, por distensión a los ligamentos de la pierna derecha. Los mediocampistas de Audax establecen un predominio en su sector que no sirve para nada, pues además de carecer de sorpresa en la habilitación a sus delanteros, el presunto finiquitador, Ferid Hatibovic, permanece absolutamente "ido"

Comienza el segundo tiempo y la gran sorpresa: Audax ataca. Por primera y única vez en todo el partido se olvida de la marcación. Avendaño llega hasta tres cuartos de cancha y habilita tres veces al lateral Herrera, que, en una osadía considerada increíble por los "puristas" del sistema defensivo, sube y proyecta centros. Varios despejes, varios remates y finalmente San Martín que convierte con tiro bajo.

"Los puntos. El marcador dice uno a cero favorable a nosotros... Tenemos dos puntos..."

Entonces Audax Italiano se olvida definitivamente de cualquier otra cosa. Regala el terreno, se refugia en las cercanías de su propia área, corre, lucha, obstruye, marca, retrasa para su arquero y ruega porque los minutos pasen apresuradamente. San Felipe se encuentra con el campo y con el balón, pero sólo cuenta con ideas cuando entra en juego Heriberto Briones, que busca la apertura a las puntas o intenta sorprender al meta. Espinoza con sus fuertes y bien dirigidos disparos desde veinte, treinta o cuarenta metros.

Comienza a caer no sólo agua sobre el arco de Audax, sino que dos, ocho, veinte centros. Y algunos tiros cruzados. Intentos de paredes. Entradas individuales. El puntero González pierde las tres oportunidades más claras de convertir. Los minutos van pasando. Y la angustia va aumentando. ¿Cuánto queda, árbitro?

San Felipe ya dejó atrás el esquema aplicado en la primera fracción y todos van al ataque. Pero lo hacen sin orden y dejando muchos huecos en su propia zona. Sin embargo, nada ocurre, pues no hay un solo hombre en el campo capaz de convertir. Ahora queda menos. Las piernas de los jugadores acusan el esfuerzo de trasladarse en cancha pesada, la lluvia hace pesar las camisetas. Hombres de refresco en ambos cuadros y la pelota sigue rondando el área verde.

El pitazo final es un regalo para el descanso de los veintidós jugadores. Y para Audax Italiano, la recompensa buscada: los dos puntos, el liderazgo en su zona, el deseo de volver a primera división que comienza tímidamente a asomar. Tal vez lo logre. Tal vez no. Pero hay una cosa segura: ¿Quién les quita "el pensamiento verde" del fútbol?... El resultado y los puntos ...El resultado y los puntos ...El resultado y... (Orlando Escárate).

Fuente original: drive.google.com
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